Hablar el público, apuntarse a un curso, ir al centro de salud, salir de compras, conducir, compartir una sobremesa con amigos, ir al cine, montar en un medio de transporte público, salir a pasear, hacer un pequeño viaje de placer, ... Son situaciones normales y cotidianas, de las que la mayoría de la gente disfruta a diario, pero que se pueden convertir en un auténtica tortura para las personas que sufren ansiedad. 

Las sensaciones y síntomas que sufren las personas que padecen de ansiedad son más o menos las mismas: asfixia, palpitaciones, ahogo, sudoración, temblores, tensión, sequedad en la boca, bloque mental y físico, sensación de irrealidad, confusión, pérdida del hilo de la conversación, ... incluso otros más duraderos como dificultad para dormir, sensación continua de apatía o incluso ganas de llorar permanentes y por cualquier motivo. La mente de llena de forma atropellada de pensamientos algunos inconexos, muchos irreales, amenazantes, ...

Vencer la ansiedad

 

Si te sientes identificado por alguno de estos síntomas, probablemente padezcas ansiedad en un grado u otro. En tal caso, respire, cálmese, tómese una pausa. Le mostraremos algunos consejos basados en experiencias reales, para que aprenda a ordenar sus pensamiento, ponerlos en su sitio y evitar que le manejen como a un muñeco.

 

Cambia el centro de atención

Como evitar la ansiedad. Aprende a relajarteCuando crees o sientes que estás a punto de sufrir un ataque de ansiedad, los síntomas son los protagonistas. Te autochequeas examinando todos los comportamiento de tu cuerpo: sudoración, temblores de las manos, palpitaciones, ... ¡Es el momento de parar! Cuanto más te fijes en los efectos que provoca en ti la ansiedad, más se acentuará. Le estás dando instrucciones al cerebro para que esté alerta de cualquier señal de peligro y este convierte en amenazas síntomas de tu cuerpo que no lo son. Piénsalo detenidamente: estás sudando, con palpitaciones, los músculos tensos, ... ¡estás listo para afrontar una amenaza! Lo malo es que no existe tal amenaza. 

Para afrontar este comportamiento, es bueno que aprendas ciertas técnicas de relajación, céntrate en lo que ocurre a su alrededor, céntrese en objetos reales que le devuelva a la realidad, mira la cara sonriente de sus amigos, soborée la comida, fíjese en el exterior y en la gente pasear, ... en mundo sigue rodando. Tienes dos opciones, o fijarse en lo mal que lo está pasando o tratar de disfrutar el momento. Míralo por el lado positivo, no es tan malo tener unos síntomas, significa que está vivo. 

 

Hable con su ansiedad


Escuche a su ansiedad, entiéndela y hable con ella, pero no para hacerle caso, sino para mandarla a callar. Cada vez que sientas los síntomas, en vez de pensar "otra vez están aquí", "que mal estoy","como voy a hacer esto", ... piense para si mismo: "pero mira que eres pesada, ¿eh?","tú a lo tuyo que pienso pasarlo bien","voy a hacerlo te pongas como te pongas", ...

 

Afronta los problemasRelajarse y evitar la ansiedad

Cada vez que deja de hacer algo por el miedo que provoca la ansiedad sobre ti, el problema crece y crece. En ese momento siente un alivio infinito por no tener que afrontar la situación que le provocaba el miedo absurdo, pero en realidad lo que está consiguiente es acentuar el temor futuro a afrontarse a esa situación. Conviértase en un viajero de la vida, que a veces pasa por buenas situaciones y otras por malas. Debe afrontar los problemas, poco a poco, pero no evitarlos. Puede que lo pase mal en algunas situaciones, pero ¿qué es sino la vida? Un viaje en el que a veces lo pasamos bien y otras no tanto. 

 

El movimiento se demuestra andando

Síntomas de la ansiedad y como controlarlosDebe afrontar los problemas, nadie lo hará por ti. Cuando la ansiedad empiece a aparecer: relájese, piense de forma productiva, fíjese en la vida que le rodea, siéntase vivo y afronte el problema. En su vida es importante seguir rutinas que le ordenen su día a día, ría, duerma bien, aliméntese de forma sana, quede con amigos, vaya al cine y el teatro, a pasear o correr, busque un hobby que le llene, ...

Como dijo Michel de Montaigne, filósofo y escritor francés del Renacimiento (siglo XVI), "No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo" o esta otra "Mi vida ha estado siempre llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca han sucedido".

 

Si a pesar de todo necesitas ayuda o no te ves con fuerzas para afrontar los problemas que te rondan por la cabeza, siempre estamos aquí para ayudarte de forma profesional. Consúltanos y te ayudaremos luchar contra tus miedos.

 

Sylvia Rivera Rome
Psicóloga-psicoterapeuta

Centro de Psicólogos Mediterráneo de Fuengirola
www.psicologosfuengirola.com  
rivera.psicologia@gmail.com