Sylvia Rivera Rome El viaje corto o largo, se empieza siempre con un paso

Ruptura de pareja: El Duelo

ruptura de parejas

Cuando Vicente entró en la consulta estaba confuso, su mirada le delataba. Como pudo, empezó a contarme su vida: infancia feliz, buena relación con los padres, buen estudiante, trabajo estable desde joven… Se casó enamorado de su novia de “toda la vida” y tenían dos hijos casi adolescentes que “no daban problemas”. Este último año se sentía más unido que nunca a su esposa, pero de pronto, tras 20 años de relación, su mujer le deja. En su cabeza solo se repetía: “No entiendo nada, si lo teníamos todo, éramos felices…”.


Y es que una relación de pareja puede acabar en cualquier momento; sólo necesitas que algo comience para que termine. En este caso es un final inesperado: uno de los dos miembros de la pareja decide romper, mientras que para el otro esa opción era impensable. Este hecho suele ser más traumático dado que no entraba en nuestros planes de futuro. Y además, es algo no deseado.

En otras ocasiones, el final puede ser (por decirlo de alguna manera), esperado. Ellos saben que no van por buen camino; algo no funciona. Son conscientes de la insatisfacción en la relación y solo es cuestión de tiempo que uno de los dos dé el paso de poner punto final. En ambos casos, tanto si el final es inesperado como esperado, la ruptura es un momento difícil y el proceso de separación es doloroso.

Para adaptarnos a la situación que se ha creado necesitamos elaborar el duelo.

"Los psicólogos llamamos duelo a la reacción que sufrimos frente a la pérdida de algo significativo. Es una experiencia emocional, humana y universal, pero a la vez única y dolorosa".

La psiquiatra Elisabeth Kübler Ross, tras años de trabajo con pacientes, propuso cinco etapas del duelo en su libro On Death and Dying. Si bien fueron propuestas ante el fallecimiento de un ser querido, aquí las explico aplicadas a la ruptura de una relación sentimental. Recordemos que el duelo es un proceso que se activa ante cualquier pérdida significativa. Por ello, te explico a continuación en qué consiste cada fase. No obstante, hay que entender que no tienen un orden establecido, sino que pasamos de una etapa a otra a lo largo del tiempo hasta que consigamos convivir con la ausencia del ser amado.

 

Las seis fases del duelo:

Negación:
Es el rechazo consciente o inconsciente de aquello que nos está pasando. Forma parte de nuestros mecanismos de defensa o protección. Su finalidad es permitir que vayamos asimilando la noticia poco a poco, lo que nuestra mente sea capaz de aceptar. Es el momento en el que nos decimos cosas como: “No me lo puedo creer”, “Esto no puede estar pasando”...

Ira:
Cuando ya no se puede negar más el acontecimiento, probablemente aparecerá la ira, y la podrás descargar con cualquiera: la persona amada que ya no está, contigo mismo, amigos, familiares, la vida en general… Es una intensidad de enfado que variará a lo largo del proceso. Es el momento de los porqués: “¿Por qué me sucede esto a mí?...” Lo importante de esta etapa es que te permitas sentir esa rabia y dejar que pase.


Negociación:
Esta etapa es más breve. Viajas atrás en el tiempo y revisas lo que falló. Fantaseas con que tu pareja va a volver, crees que todavía es posible que se arregle lo vuestro. Es el momento cuando te preguntas: “Si yo cambiara…, si ella cambiara…, ¿qué hubiera pasado si…?”.


Depresión:
Cuando ya no queda más opción que aceptar la pérdida es cuando sentiremos una profunda tristeza. Aunque se llame depresión, no es en sí patológica sino totalmente sana y necesaria en el proceso del duelo. Es permitirnos el dolor, el desgarro interior de un corazón roto. Ahora toca llorar y dejar que ese dolor vaya poco a poco menguando. Bien es cierto que lleva su tiempo porque las heridas emocionales, al igual que las físicas, necesitan reposo para cicatrizar, pero como siempre digo a mis pacientes: “al final el dolor se pasa”.


Aceptación:
Sabemos que hemos llegado al final del proceso cuando hemos hecho las paces con la situación que estamos viviendo. Por fin aceptamos que esa relación se ha terminado, que podemos y tenemos el derecho de vivir nuestra vida sin esa persona a nuestro lado. No olvidamos al ser que hemos amado, pero ya no nos desbordan las emociones cuando le recordamos.


A veces, elaborar el duelo es una tarea demasiado grande para hacerla en soledad, si te sientes abrumado: ¡pide ayuda!


A día de hoy, Vicente está tranquilo, acepta su presente; incluso es capaz de ver lo afortunado que ha sido por poder compartir gran parte de su vida con la mujer que amaba y tener los hijos que tienen en común: “Es un regalo” -me decía.

 

 

¿Qué es la Terapia individual de ajuste de parejas?

La Terapia Individual de Ajuste de Parejas es una opción más en el tratamiento de los problemas relacionados con el ámbito de la vida en pareja. Esta terapia se caracteriza por hacer un enfoque concreto de los problemas de pareja. Vamos a ver cuáles son estas características:

  • Los conflictos de pareja como tales, no existen. Existen los problemas de cada persona como ser individual y único.
  • Una pareja es la suma de dos individuos radicalmente diferentes, con una historia irrepetible, con una familia, lazos, ambientes, principios, valores, educación, experiencias traumas y miedos, que dan lugar a dos personalidades forzosamente diferentes, por grande que sea el afecto y la atracción que se sienta.
  • Por tanto, los problemas no son de la pareja como tal, sino el producto de toda una vida. Cada uno de sus componentes al chocar con los del otro, y la consecuente revelación que se produce al intentar compatibilizar la vida con una persona que aporta, igualmente, un equipaje de valores y códigos.


Características de la TIAP

En la Terapia Individual de Ajuste de Parejas en vez de trabajar conjuntamente con los dos componentes de la pareja (como suele ser lo habitual en la mayoría de modalidades de terapia de pareja), la intervención se desarrolla de forma individualizada. Cada miembro de la pareja realizará una psicoterapia aparentemente individual, en citas diferentes con el profesional.


La característica práctica que define a este tipo de terapia consiste en que el terapeuta trabajará con un doble objetivo:

  1. El mayor autoconocimiento, madurez, desarrollo y asunción de recursos personales, aceptación de límites, y supresión de proyecciones e introyecciones de figuras relevantes.
  2.  Paralelamente, al conocer el psicólogo de forma más personal a cada individuo de la pareja y conocer sus puntos débiles y sus fortalezas, puede potenciarse la práctica de conductas que facilitarán en ambos el conocimiento de sí, el conocimiento del otro, el conocimiento de los otros, el conocimiento en general, la superación de las habituales cantidades de agresividad y resentimiento, fruto de una experiencia de vida común frustrada y frustrante (al menos en determinados aspectos), el manejo de la tolerancia a la frustración, y la desidealización de expectativas irreales, que tantos conflictos sexuales generan, gran parte por culpa de conflictos no resueltos.




Encuadre de la Terapia Individual de Ajuste de Parejas

Los miembros de la pareja no podrán comentar el contenido de las sesiones individuales en su vida privada o social, tal y como sucede en los componentes de cualquier psicoterapia de grupo. Sin embargo, los efectos de estas sesiones sí deben ser reconocidos tanto por uno mismo como por la pareja para que se pueda considerar que la terapia ofrece resultados.

 

undefined


Ventajas de la TIAP

La TIAP constituye un campo de avance individual que se articula con la evolución del otro, adelantando en el tiempo la posibilidad de que dichos progresos individuales se plasmen en su convivencia, en su comunicación verbal, afectiva y sexual.Se convierte en un trabajo sinérgico, la suma de las partes, es mayor que el todo.


El hecho de trabajar exclusivamente con el psicólogo, sin la presencia en la consulta del otro miembro, permite la libre expresión de opiniones, valoraciones y sentimientos, que, con el compañero sentimental delante, la comunicación no sería tan fluida, y mucho más cohibida.


Requisitos para implementar la TIAP

Para poder realizar la Terapia Individual de Ajuste de Parejas con garantías es necesario que se den una serie de requisitos:

  • Que ningún miembro de la pareja este diagnosticado con algún trastorno mental grave o de cierta relevancia.
  • La total consciencia por ambas partes de que no sólo el otro tiene problemas, sino que ambos entiendan, que es un trabajo en conjunto, pero sobretodo individual.
  • Que ambos miembros de la pareja, quieran recibir terapia, por voluntad propia y sin presiones.


La TIAP se presenta como un arsenal, complementario o de única vía, para llegar a los pacientes de la mejor forma posible, para presentar soluciones o consejos a los problemas que se llevaron a consulta.

 

 

La separación: una de las situación de mayor estrés por la que puede pasar una pareja

El separarse es una de las situaciones de estrés más importantes y menos placenteras a la que se someten algunas personas. Significa comenzar de nuevo, pero con las limitaciones resultantes de la convivencia: los hijos, la costumbre de haber estado acompañado un tiempo, la incomodidad del nuevo papel social, los cambios de la situación económica, cambiar de hábitos, etc. Todo esto va a variar en cada pareja y el motivo por el que surge la separación.


La mayoría de las parejas llega a la separación tras un largo período de infelicidad, de repetidos intentos de solución o de comenzar de nuevo juntos. Si se logra llegar a esta decisión final de mutuo acuerdo y ambos se desean lo mejor para el futuro, puede decirse que se trata de una separación satisfactoria, bien llevada, y se basa en el respeto. Pero en el caso de las separaciones violentas o traumáticas, en el que involucran terceras personas, desgraciadamente son las más frecuentes.


Adaptarse a estar separado es un proceso largo y costoso, se puede decir que en ese proceso se atraviesan las mismas etapas del duelo, que son la negación (que es cuando las personas activan su mecanismo de defensa emocional negando lo que está sucediendo, o pensando que no es tan grave como parece y con la esperanza de que todo vuelva a la normalidad), el enojo (aquí se experimentan sentimientos de rabia y hasta de resentimiento hacia otras personas, muchas veces este enojo no es expresado en su totalidad porque puede ser reprimido); está la etapa de negociar (es cuando las personas comienzan a cambiar algunos comportamientos o hábitos que consideren negativos a cambio de algo, puede ser: recuperar a la otra persona, sentir más tranquilidad, etc.); la depresión (la persona comienza a sentir tristeza, tiene llanto fácil, aislamiento, bajos ánimos para desarrollar algunas actividades), y por último la etapa de la aceptación (aquí puede ocurrir que la persona se sienta muy débil o triste como para pelear o tener resentimiento; es cuando se acepta la idea de la separación, pueden surgir pensamientos que den paz y tranquilidad).

 

undefined


La parte negativa de las etapas anteriormente mencionadas, es cuando las personas se quedan estancadas en algunas de ellas y no avanzan; ahí es cuando se dice también que hay un duelo patológico, o depende de la etapa en la que se estanquen se dice que hay alguna patología; algunas personas suelen quedarse en la depresión, es decir, el llanto y la tristeza ya no es por unos días nada más, sino que pasan así más de un mes, no tiene fuerzas para levantarse de la cama, para alimentarse, falta de concentración en el trabajo, entre otras, aquí es posible que exista una depresión patológica.


Pero a pesar de los momentos de tristeza y angustia en los que pudieron haber atravesado los separados, al pasar el tiempo la mayoría de estas personas se atreven a volver a intentarlo teniendo otra pareja y consiguen lo que tanto anhelaban, o simplemente se vuelven a acostumbrar a vivir solos y a su nueva vida; recuerden que "después de una tormenta, viene la calma".

 


Sylvia Rivera Rome
Psicóloga-psicoterapeuta

Centro de Psicólogos Mediterráneo de Fuengirola
www.psicologosfuengirola.com  - rivera.psicologia@gmail.com  - Teléfono 667 73 42 71

Mujeres Valientes, hombres perdidos...

undefined


Las cosas cambian pero muy despacio, todavía hay mucha desigualdad, las mujeres ya no se conforman con un hombre que traiga dinero a casa puesto que ellas también lo hacen, antiguamente no les quedaba más remedio que aguantar con su marido, aquel al que eligieron ellas o los demás por ellas, dado que era “lo que tenían o debían hacer”, es lo que se esperaba de las esposas,( y es que hasta la palabra esposa me da “mal rollo”, aquello que te ponen en las muñecas para que no te puedas escapar ), que cuidaran a los hijos, de la casa y a los maridos, hoy no, hoy afortunadamente somos libres de elegir, sin embargo muchos hombres todavía no se han dado cuenta del cambio real que está sucediendo, que la historia ha cambiado, y pretenden que la mujer se siga ocupando de todo y además trabajen también fuera de casa para que así la carga económica que supone sacar una familia adelante no sea tan dura para ellos, ellos principalmente se quejan de que trabajan mucho para que no les falte de nada a sus hijos, pero la cuestión es que ¡ellas también llevan muchas cosas diariamente!, vivimos en una época sobrecargados por todo, casa, trabajo, niños, compras, actividades extraescolares, actividades de ocio de los padres, la hipoteca, los innumerables recibos (agua, luz, móvil, internet, seguros, etc ) y el tan reclamado “espacio para mi” …
Yo me pregunto, si el matrimonio es cosa de dos ¿por qué no hacemos las cosas entre los dos?, así si uno trabaja más tiempo fuera de casa que el otro puede ocuparse de las tareas de la casa, el problema reside que las tareas de casa parecen no acaban nunca, porque cuando terminas hay que volver a comenzar, cosa que no ocurre con el trabajo fuera de casa normalmente, así que lo que no me parece muy justo es que mientras ellas “no paran” ellos se tumben en el sofá porque están muy cansados de trabajar todo el día,¡ señores! , ¡ellas también están cansadas!. Mi propuesta de solución es bien sencilla: por qué no lo hacen entre los dos lo que quede por hacer de las tareas del hogar y así en cuanto terminen se pueden tumbar los dos juntos en el sofá aunque sea un ratito, y hacer esas cosas que une a una pareja: dedicarse algunas caricias, besos, charlar y preocuparse por cómo está el otro, así estarían los dos más unidos, se sentirian que es cosa de dos y que el proyecto que empezaron un día juntos enamorados se mantiene en el tiempo, se valoran mutuamente, se aprecian y se sienten acompañados, que al fin y al cabo es lo que se busca al estar en pareja , entre otras cosas.
Eso en cuanto a las tareas del hogar, pero hay otras cosas que las mujeres necesitamos, como decía ya no nos conformamos con un hombre que solo aporte a nivel económico, queremos un hombre que nos escuche, con quién poder compartir nuestras emociones y que nos haga partícipe de las suyas, hoy no basta con una relación de esas que parece todo va bien, como la de muchos de nuestros padres, que están por estar, o por no estar solos, a veces incluso ni se aguantan pero siguen juntos porque es lo que les enseñaron que eran las relaciones. Hoy queremos una relación auténtica, de esas en las que te sientes conectada a tu pareja, de la que conoces sus pensamientos, emociones, sueños, ilusiones y miedos, esa es una relación de verdad, y no significa que sea perfecto o todo maravilloso pero sí es la persona en la que puedes confiar antes que en nadie, en la que se lucha no por el bien individual sino por el bien común.
Lamentablemente en muchas ocasiones la pareja a la que elegimos no es con la que realizamos esta especial conexión, quizás porque son hombres con unas creencias machistas, o porque tienen conflictos emocionales que les impide realizar este tipo de vínculo con otra persona o simplemente porque tienen otras prioridades en la vida, laboral , por ejemplo y dedica toda su energía a ello en lugar de invertirlo en la pareja. Aquí es cuando cada vez más me estoy encontrando con mujeres muy valientes , seguras de sí mismas, con las cosas claras sobre lo que quieren y necesitan . Su prioridad suele ser la familia, una familia no son sólo personas que conviven bajo el mismo techo, sino aquellas personas con un vínculo especial entre ellas, que cuentan unos con otros cuando aparecen dificultades, que comparten momentos buenos y se divierten, con valores y principios comunes, es un espacio donde crecen las raíces para sentirte seguro. Y hombres perdidos, sin entender realmente qué es lo que no hacen o hacen mal, a ellos les digo que la respuesta ya la tienen. Aquellas mujeres que rompen con su pareja, el padre de sus hijos, valoran más la conexión auténtica que una fachada de familia en que la “estamos bien” es lo que se aparenta, pero donde en realidad hay mucha soledad aun estando juntos, mujeres que se enfrentan a “lo que debería ser” al “aguantar por los hijos” y luchan por alcanzar sus sueños le transmiten a sus hijos que la vida es dura, pero que merece la pena esforzarse por ser feliz y encontrar a alguien en la vida con quién establecer una relación satisfactoria.

 

Terapia de pareja: en qué consiste

Cuando acudir a terapia de parejas

undefinedAcudir a terapia de pareja es la mejor manera de hacer que tú relación funcione, y no me refiero a que solamente hay que acudir cuando hay una crisis o un problema, sino antes.

Estar en pareja es muy complicado si no entendemos el funcionamiento de la misma, si sólo miramos nuestras necesidades muy probablemente haya un momento en el que nos sintamos desatendidos.

En terapia lo que trabajamos es el conocimiento propio y mutuo. Lo primero que he de saber es qué necesita mi pareja para sentirse seguro y amado, y también he de saber qué cosas, situaciones, emociones le hacen estar alerta y por tanto inseguro, que es lo que al final hace que salten las discusiones.

Lo que ocurre es que muchas veces la propia persona no sabe qué cosas son éstas, es aquí donde entra en juego la terapia, descubrir qué esquemas emocionales son los que están detrás de cada enfado, o discusión, esto lo hacemos juntos y así tu pareja y tú podéis entender de dónde surgen los problemas para poder evitarlos o resolverlos.

undefined

En qué consiste la terapia de pareja

En terapia es donde las parejas se reencuentran, se descubren, empiezan un nuevo camino juntos cogidos de la mano, sintiéndose queridos y respetados, normalmente es distinto, es más auténtico, es una relación de compromiso donde tú harás todo lo posible para que tu pareja se sienta segura en la relación y ella también hará todo lo posible para que tú te sientas seguro en la relación.

Así que por favor, si quieres que tu relación sea auténtica, ante la más mínima sensación de que os estáis distanciando pide ayuda, cuanta mayor distancia se instale entre los dos, mayor es el esfuerzo para reencontrarse.


El único requisito para que una relación funcione es que ambos miembros lo deseen.

 

Sylvia Rivera Rome
Psicóloga-psicoterapeuta

Centro de Psicólogos Mediterráneo de Fuengirola
www.psicologosfuengirola.com  
rivera.psicologia@gmail.com 

Relaciones de pareja: 5 consejos reales para que tu matrimonio funcione

¿Cuál es el secreto para que una relación funcione? 

terapia de parejasDurante mis años de estudio y trabajo como psicóloga he leído y consultado multitud de libros y artículos sobre las relaciones de pareja: parejas tóxicas, relaciones de dependencia, parejas armoniosas, parejas en conflicto,... de todo este material pude sacar mis propias conclusiones para contestar a la pregunta arriba citada, pero me parecía más interesante adaptarlo a la vida real, a la de aquellas personas que me rodean, así que dejando a un lado la teoría empecé preguntando a familiares, amigos y todo aquel con quién coincidía en alguna reunión informal, a parte de productivo fue muy divertido sacar el tema entre las parejas y observar la reacción de uno de los dos mientras el otro contestaba, a veces sorprendente otras esperable, las respuestas aquí las tenéis:

 

  1. Aguantar. ¿Aguantar? Sí, has leído bien, esa es la respuesta mayoritaria, sobre todo por parte de los hombres. Pero como buena psicóloga no me quedé conforme con semejante contestación, así que indagando en lo que significa para cada uno puedo resumir que es más bien aceptar, tolerar que el otro es como es, que siempre habrá cosas que nos disguste de la otra persona y de su comportamiento o manías. Aceptar aquello que nos molesta. Aguantar es lo que hacían nuestras madres porque no tenían mas opciones, hoy día afortunadamente las cosas han cambiado y ya no se aguanta sino se acepta libremente que aquella persona que amamos es como es, es dejar de pelear contra lo que nos molesta, es dejarlo estar, aceptando que si estoy con él /ella también estoy con las partes que me disgustan.

  2. Ser amterapia de parejas en Fuengirola, Málagaigos. Esto implica que hay complicidad, comprensión, apoyo en los malos momentos y disfrutar los buenos momentos juntos, es pasarlo bien juntos, es la persona con la que quieres compartir tu tiempo libre y a la que recurres cuando tienes un problema.

  3. Libertad. Permitir un espacio para uno mismo. Como ser individual necesitamos nuestros momentos para crecer individualmente, tenemos que permitimos y permitir al otro este espacio, sin creer que ello vaya a dañar la relación, al contrario, cuanto mejor estemos con nosotros mismos mejor estaremos con nuestra pareja.

  4. Confianza.Confiar en la fidelidad del otro, confiar que nos ama, la confianza a de ser mutua, con respeto. Confiar es creer en el otro y este acto nace del amor, pues no hay pruebas que demuestren si te es fiel o no, es un simple acto de creer, de lo contrario tu relación puede volverse contra ti, pues en lugar de unir cuando alguien desconfía hace que se distancie.

  5. Cuidar la relación. Con pequeños detalles, como me decía una mujer ya separada “es que yo me sentía invisible para mi marido”. Cuidar la relación es dedicarse atención, interés en lo que le sucede, en cómo se siente, también con pequeños gestos: regalar una flor, unos bombones, un detalle, sorpresas, un TE AMO escrito en el espejo del baño, una cena sin hijos, un masaje en los pies,...resumiendo, cuidar a la persona que amamos. Conectando con el punto 3, cuidarnos porque nos amamos y cuidar al que amamos.

  

Sylvia Rivera Rome
Psicóloga-psicoterapeuta

Centro de Psicólogos Mediterráneo de Fuengirola
www.psicologosfuengirola.com 
rivera.psicologia@gmail.com

Pagina de inico